Sebastián Borkoski presenta "Los diablos blancos" - Diario Primera Edición

Es la cuarta obra del ingeniero y escritor posadeño representada en ocho cuentos, uno de los cuales está ilustrado por el dibujante Juan Carlos Nuñes.

"Los diablos blancos" es un libro que encierra profundas temáticas sociales que se manifiestan en distintos sucesos fantásticos. La obra es el cuarto trabajo del escritor posadeño Sebastián Borkoski, quien trata de plasmar algunas temáticas sociales pero buscando perturbar al lector con alguna sensación o hecho extraordinario.

El libro cuenta con ocho cuentos y en todos se desarrolla una problemática social y fantástica, además uno de sus cuentos viene en un mini libro de veinte páginas que se encuentra en su interior, ilustrado por el dibujante Juan Carlos Nuñes. 

En una charla con PRIMERA EDICIÓN, Borkoski comentó que las historias que se plasman en su libro no poseen vivencias personales, sino más bien, explora los escenarios misionero y el indefinido. “Fue la búsqueda de otras realidades y de tratar de expresarla a través de una historia, esto se da en casi todos los cuentos”. Un trabajo que el autor definió en un género social fantástico.

En las distintas historias el lector se encuentra con distintas situaciones como la injusticia, la opresión, la violencia, el peligro y otras situaciones que atraviesan estas historias para combinarse con la fantasía y el misterio.

Aunque “Los diablos blancos” no tuvo un lanzamiento oficial, la obra se encuentra en todas las librerías de la provincia, una de las causas por la cual no se realizó la presentación fueron los distintos compromisos de su autor. “Aún no tengo definida alguna presentación, esta semana llegó el libro y tenía programado viajar a la ciudad de Paraná para a ver una obra de teatro que hicieron con una de mis historias: Cetrero nocturno”.

En este sentido el escritor comentó que sus trabajos tuvieron muy buena recepción entre el público y sobre todo esto le posibilitó visitar varias escuelas y dialogar con los alumnos con respecto a sus obras, esto permitió crear una relación entre el estudiante y el escritor. “Por suerte en Misiones se está dando bastante ese encuentro entre el alumno el escritor y sus obras, esto abre un buen panorama. Es como si el escritor no es alguien tan lejano o muerto hace un montón de años, sino que pueden intercambiar visiones. El escritor puede decir: yo escribo tal cosa porque me molesta tal cosa y los alumnos pueden hacerte preguntas al respecto”.

En este sentido, Borkoski consideró que este tipo de encuentros favorece no sólo al escritor y al alumno, sino también al docente porque facilita de alguna manera que el alumno se comprometa con la lectura. “Los universitarios tienen más frescura al hacer las preguntas y dialogar, no tratan de darle tanta vuelta, siempre salgo agradecido de todos los encuentros porque aprendo mucho” incluso luego de algunas charlas, los estudiantes les entregan cartas con sus comentarios.

El escritor también señaló que las redes sociales son otra vía de interacción entre el escritor y el lector y que es tan válida como las otras formas de interacción. “Las redes sociales son una herramienta sumamente válida, porque podés compartir tus trabajos, tus cuentos cortos, además te agregan como amigo y realizan preguntas”.

Para finalizar, Borkoski señaló la premisa que siempre da en sus encuentro con los jóvenes: “Cuando voy a los colegios el mensaje número uno siempre es que se enganchen a la lectura”, finalizó.

Biografía

Sebastián Borkoski nació en Posadas, Misiones, en el año 1981. Nieto de colonos, pasó gran parte de su infancia visitando a sus abuelos, y conoció así la vida en el interior de la provincia.

A los 18 años se mudó a Buenos Aires, donde se recibió de ingeniero industrial y trabajó hasta el año 2008, cuando decidió interrumpir su carrera profesional para dedicarse a recorrer el continente americano.

Durante el viaje afianzó su pasión por la escritura y comenzó a darle forma a su primer novela, “El puñal escondido”, cuyo escenario principal es su tierra natal. La historia refleja problemáticas sociales universales contextualizadas en el nordeste argentino. Fue nominada en 2011 al premio Arandú y ganadora en el año 2012 del premio Vencejo de Plata de la ciudad de Puerto Iguazú. La revista Ñ la calificó como novela “Negra y de Frontera”.