Las letras de Sebastián Borkoski también en el teatro | Nota en Primera Edición

Antonio López y Juan Cohen le pusieron el cuerpo a “Último cajón” y “Testigo forzoso”, obras que estrenaron en Entre Ríos y con las que llegarán a Misiones para presentarse el viernes 14, en la Sala Tempo.


POSADAS. Bien sabido es que las letras de Sebastián Borkoski no entienden de límites, de hecho, durante el año pasado participó con relatos de importantes antologías nacionales, como “Todo el país en un libro”, así como también de la antología trinacional “Borrando fronteras”, sin embargo esta vez fueron más allá y salieron de la tierra colorada para adoptar el formato teatro y presentarse en Paraná, Entre Ríos.

Finalmente “Último cajón” y “Testigo forzoso” regresan a su patria para subir a las tablas de la sala Tempo, el próximo viernes 14, una oportunidad para no dejar pasar, pues seguramente pronto seguirán viaje por otras provincias.

El escritor comentó a PRIMERA EDICIÓN que este nuevo rumbo en sus cuentos se gestó en el festival “De la idea a la puesta”, cuando Antonio López tomó “Testigo forzoso” y lo representó. “La obra gustó mucho y cuando lo conozco personalmente le entrego un libro de cuentos y luego de leerlo me dice que hay otro texto, “Último cajón”, con el que le gustaría hacer algo más grande, más largo, ya que el primero tuvo una duración de sólo quince minutos, es entonces que se contacta con otro director, Juan Cohner, y comienzan a trabajar, a darle forma a la obra, que finalmente se estrenó el 22 de mayo” pasado en Paraná, Entre Ríos.

“Obviamente, durante todo el tiempo que demoró el trabajo estuve en contacto con ellos por todas las cuestiones legales, esos trámites que uno hace feliz, por los frutos que van a dar. Luego me invitaron al estreno y fui testigo de la buena aceptación por parte del público, la sala era pequeña, pero fueron alrededor de ochenta personas las que estuvieron presentes, y recuerdo que las funciones siguientes fueron a sala llena. La idea era que de allí la llevan a Santa Fe y el 14 de agosto presentarla en Posadas”, dijo Borkoski.

Y añadió: “Creo que a la gente le va a gustar, estoy yendo a escuelas y universidades a las que me invitan para dar charlas, movidas con las que me doy cuenta de que mis libros se leyeron, que gustaron, entonces cuando comento que estos cuentos llegaron al teatro los chicos por ahí se interesan y eso me da más ganas de traer las obras, porque realmente es otra visión, la del libro es mucho más interpretativa. Cuando fuimos allá tuve una mezcla de sensaciones, porque ver mi cuento representado es bastante fuerte, uno sabe cada palabra de lo que se está diciendo y la adaptación de los diálogos fue muy fidedigna, con mucho trabajo corporal, mucho compromiso del actor, porque es un monólogo y te preguntás cómo lo hacen interesante, sin embargo logró que la gente quede ‘así’, en un clima muy tenso, sobre todo con ‘Último cajón’, y eso fue, justamente, lo que yo quise transmitir cuando lo escribí. Realmente quedé muy conmovido, miraba la sala de reojo y pensaba si la reacción que yo quería de algún lector hubiese sido esta, que lo lea así, obviamente que es mucho más fuerte cuando es escénico”.

“También está bueno que de a poco, muy de a poco, mi trabajo está empezando a salir, estoy super agradecido con el director, con toda la gente que está trabajando mi texto para llevarlo a otras tierras, a nuevos escenarios, que aún restan confirmar, pero Gualeguaychú también podría estar en la agenda. “Imagínate que un grupo de actores misioneros te represente acá un cuento de un chaqueño, vos como espectador preguntás y por ahí encontrás el libro en algún lugar y lo comprás, y bueno, esperemos que así sea más conocido y la literatura misionera también, es muy difícil romper el límite de la provincia y el hecho de que una persona tome dos relatos tuyos y los trabaje durante un año, hace que sienta que vale la pena”, mencionó el escritor.

Más por delante 

Sebastián Borkoski también habló de lo que espera para un futuro no muy lejano y confesó que “existe la voluntad también de poder hacer algo nuevo, la idea es escribir para teatro” y aclaró que “en Entre Ríos tomaron la obra como de terror rural, hay que pensar que la idiosincrasia es otra, la geografía es otra, que quizá lo que genere la selva puede ser otro sentimiento. ‘Testigo forzoso’ es un cuento, que puede ser más costumbrista, creo, pegó un poco más fuerte, porque es más anecdótico, es algo que podría pasar acá, allá y en un montón de lugares, con otros matices, obviamente, pero las situaciones en sí son similares. ‘Último cajón’ es más selvático, más relacionado con el mensú, a quien no nombré, y fue cobrando significados que tienen que ver con las distintas interpretaciones que pueden existir entre un lector y otro, y eso es algo que no me esperaba y que me hace super feliz, lo mejor que me puede pasar es que alguien me diga algo que a mí no se me ocurrió”.

Y explicó que escribir para teatro, más allá de las diferencias en el formato, puede requerir textos más universales, sin embargo la esencia siempre tendrá un aroma a Misiones, porque la tierra se lleva con uno, más allá del espacio en que se encuentre.

Asimismo, entiende que “es indistinto si un texto llega impreso o a través de un medio digital, lo importante es que llegue, la música no murió porque el LP quedó obsoleto o, inclusive, el CD; ya no se utilizan prácticamente herramientas de almacenaje, ahora está todo en la nube, creo que lo importante es que se escriba. A veces podés hacer tiradas de 200 o 300 libros, pero después tenés que salir a dar vueltas, a que te conozcan… Sé que hay que andar mucho, tener mucha paciencia, sobre todo, y yo usé mucho las redes sociales para promocionarme, pero que tu nombre aparezca en el diario de otra provincia, que se hable, da otro gusto, aunque yo no sea el principal protagonista de todo esto”.

Este joven sabe que “el peor enemigo de un artista es el anonimato, si leíste a Sebastián Borkoski y no te gustó, perfecto, ya sé que a vos no te gustó, pero muchos no te conocen y contra eso uno lucha diariamente”, aunque hoy puede decir que su nombre pasó a otra esfera, la del teatro, y aún le espera mucho más por delante.

Le pusieron el cuerpo

Antonio López relató a “Uno Entre Ríos”, poco antes del estreno de la obra, que “si bien la historia es muy misionera, creemos que es válida para todos lados, por eso le pusimos de ‘Terror rural’, porque es más universal. Cuando Borkoski escribe, tiene toda la influencia del monte misionero”, explicó López.

“Uno de los subterfugios del espectáculo tienen que ver con la vida de Quiroga. Intentamos cruzar eso con los cuentos. En la actuación misma creemos que es Quiroga quien cuenta, y en los personajes se ve algo de él. Era algo inevitable, quien leyó a Quiroga lo entiende. Y pensar que Sebastián (Borkoski), que tiene treinta y pico de años, vive a quince kilómetros de donde vivía Quiroga, y escribe más o menos sobre lo mismo más de cien años después de su muerte, te lleva a ojear algo del autor de ‘Los Cuentos de la Selva’. El contexto en el que uno vive, influye mucho en la obra, lo condiciona para contar sus historias”, remarcó Kohner.

Asimismo, destacó que en la velada del estreno el autor de los cuentos estará presente. “Cuando colgamos los flyers de la obra en Internet, él nos agradeció que hayamos confiado en su trabajo, pero le devolví el agradecimiento: ‘gracias a vos por confiarnos tu trabajo para que lo destrocemos de alguna manera’. Debe ser difícil para alguien que su literatura sea objeto de recortes y de otras miradas, de una suerte de traducción que es un poquito una traición. Por eso estamos agradecidos de que él venga, y que nos haya acompañado, ya que le íbamos mandando el material a medida que avanzábamos con la adaptación”.

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