Sebastián Borkoski, ingeniero de las palabras - Nota en Primera Edición

Un joven que supo entrelazar dos mundos muy distintos, las letras, con toda su magia, y la ingeniería industrial, donde todo es estructurado y exacto. Uno de sus cuentos representará a la provincia, junto a los de otros tres misioneros, en una antología nacional, un trabajo sin precedentes de Sergio Gaut vel Hartman.

Joven, lleno de talento y con tres libros publicados, “El cetrero nocturno”, “El puñal escondido” y “Trampa Furtiva”, y muchos cuentos escritos, uno de los cuales representará a la provincia en la antología de Sergio Gaut vel Hartman, junto a relatos de otros tres misioneros, Sebastián Borkoski proyecta su futuro entre dos mundos, los textos y la ingeniería industrial, que logró entrelazar “mágicamente”.

Sobre esta última noticia, que alegró al mundo de las letras de la tierra colorada, el escritor comentó que “es un trabajo que viene desde hace mucho, desde 2011 este antólogo está recolectando cuentos. En 2012 envié tres, pequeños, porque debían tener cierta longitud y, en lo posible, retratar ciertas características de Misiones; así sumaron 73 cuentos, resultando un libro muy rico en contenido, pues están todas las provincias representadas y dicen que es la primera vez que se hace algo así”.

Asimismo, agregó que “varía la cantidad de autores pero es para destacar que somos cuatro los misioneros, en principio se iban a seleccionar dos textos por provincia más dos de autores que se encuentran viviendo en el exterior, los restantes serían escogidos por el antólogo, por lo que el hecho de que desde la provincia sean dos más es importante”.

Pero la pasión de Sebastián por las letras, los libros y relatos data de su infacia, una historia que, en una charla amena y distendida, contó a EDICIÓN, en la que aclara que tuvo la suerte de entrar en contacto con la lectura siendo muy pequeño, mediante una colección de historietas de Saverese y Nippur de un tío.
Más tarde, a los doce o trece años “alguien me regaló El libro de la selva” y, asegura, fue la primera vez que “leí un libro que me hizo sentir un poco más adulto, porque estaba lleno de letras”. Desde entonces encontró en la biblioteca de su mamá, licenciada en Letras, un espacio confortable que lo llevó a sumergirse en el mundo de la literatura.

Sus primeros textos

“Cuando era chico en vez de hablar escribía, a veces, en lugar de Sebastián ponía otro nombre, creaba personajes, imaginaba situaciones, era como muy tímido y buscaba generar situaciones  a partir de cosas que vivía, entonces nacía una historia.

Y así transcurrieron sus primeros años, pasó la adolescencia y, llegaron los tiempos de más responsabilidades.

“Trabajé mucho durante la época de facultad, lo que me permitió ahorrar para viajar. Recorrí Latinoamérica (2008) y esa experiencia fue una bisagra en mi vida, fue en una edad de muchas preguntas, Facebook trabajaba con otras leyes, entonces tenía un blog que se llamaba “Pasos por América” en el que hacía comentarios, aportaba impresiones, de una manera elaborada, me tomaba mi tiempo, y le tomé el gusto a que me lean. Automáticamente me puse a trabajar en una idea que tenía hacía mucho dando vueltas en la cabeza, El puñal escondido, que se publicó mucho después, en 2011, pero a partir de entonces supe que la escritura sería algo que estaría para siempre conmigo, no creo que pueda dejarla nunca, sin importar el tiempo que pase entre una publicación y otra”, mencionó el joven escritor.

“El Puñal escondido”, por ejemplo, es una historia de suspenso, ambientada en el corazón de la selva misionera. Comienza con un asesinato y a través de la investigación el lector va descubriendo junto a los protagonistas la existencia de una red de contrabandistas, que a su vez lo lleva a otras historias, en las que Sebastián le da a los problemas y contradicciones el color particular de esta provincia de contrastes y frontera.

“Trampa Furtiva”, por su parte, nació a partir de una situación, un momento y espacio que inspiraron al escritor, que detalla en “una experiencia personal y un cuadro de Almeida Júnior, Caipiras negaceando. Lo vi y me dije tengo que escribir sobre esto, de hecho esos hombres son mis personajes principales, por eso llamo a uno Almeida, para no olvidarlo; y este fue de los casos en los que estuve muy inspirado por otra rama del arte”.

Esta es sólo una primera parte de la vida de un joven escritor, con un futuro prometedor por delante y que a continuación comparte uno de sus tantos cuentos con EDICIÓN, que también se puede encontrar en www.sebastianborkoski.com.ar.

Microcuentos, la nueva incursión de Sebastián

Sebastián Borkoski no deja de buscar nuevos horizontes, y los microcuentos son una temática en la que comienza a incursionar. Aquí, un poco de lo nuevo en lo que está trabajando y que compartió con EDICIÓN.

Sombra
- ¿Por qué me mira de ese modo?
- Porque usted no es más que una sombra del hombre que solía ser.
- No entiendo por qué manifiesta tanta preocupación.
- No es preocupación, es tristeza. - Cuando la última luz desaparezca, usted permanecerá perdido eternamente en la oscuridad.

Por Evangelina Njirjak
Nota en la Web: www.primeraedicionweb.com.ar/nota/suplemento/12931/sebastian-borkoski.html

EL OBSERVADOR: www.primeraedicionweb.com.ar/nota/suplemento/12943/el-observador.html